DIFERENCIAS ENTRE CULEBRAS Y VÍBORAS – diarionuevo.com

DIFERENCIAS ENTRE CULEBRAS Y VÍBORAS


Aunque etimológicamente el término serpiente se refiere al mismo animal, que significa organismo cubierto de escamas, con respiración pulmonar y sin patas, esto genera confusión al utilizarlo de manera indistinta para referirse a culebras y víboras, técnicamente hay diferencias significativas entre estos dos ejemplares. A continuación describiremos las características diferenciadoras de cada grupo, a los efectos de evitar que por desconocimiento se tema a estos animales, lo cual está causando su extinción aun cuando son eslabones necesarios del ecosistema.

Las culebras

A diferencia de las víboras, las culebras son serpientes de pequeño a mediano tamaño, inofensivas porque no producen veneno o lo producen en mínimas cantidades, por lo cual no representan un peligro inminente para el hombre. Además tiene el colmillo que inyecta el veneno al fondo de su pequeña boca, haciendo muy difícil que pueda morder. Las culebras tienen las escamas de la cabeza mucho más grande que las del resto del cuerpo, siendo ésta la característica diferenciadora más evidente. Igualmente tienen las pupilas redondeadas y huyen cuando se sienten amenazadas.

La cabeza de la culebra es generalmente alargada, pero algunas tienen la capacidad de adaptar la forma para aparentar ser víboras y librarse de ataque de sus depredadores. Las culebras no tienen focetas debajo de la nariz. Al igual que las víboras, tienen dientes y pueden morder, pero no inyectan veneno en la mordida, siendo en realidad inofensivas. Sin embargo, es importante evitar molestarlas o manipularlas sin el debido conocimiento, pues tienden a defenderse atacando.

Las víboras

El término deriva de vipérido, que significa ofidio venenoso con colmillos retráctiles en la parte delantera de la cabeza. En tal sentido, cuando hablamos de una víbora, estamos refiriéndonos a una serpiente venenosa, cuyas características que las identifican están representadas por tener escamas de igual tamaño en la cabeza y el resto del cuerpo, una pupila vertical, focetas debajo de la nariz y dientes acanalados conectados a una glándula productora de veneno.

Las víboras, al sentirse amenazadas se congelan y se ponen rápidamente en posición de ataque. Generalmente tienen la cabeza de forma triangular, aunque esta característica no es fundamental, pues hay serpientes venenosas con cabeza redondeada y otras no venenosas que cambian la forma para protegerse. Aunque son venenosas, hay un muy bajo nivel de mortalidad por  su mordedura, el veneno actúa muy lentamente y es efectivamente controlable desde el punto de vista médico. Sin embargo, la gente tiende a sentir temor por el poco conocimiento que de ellas tiene.

Tanto las víboras como las culebras son especies necesarias para el equilibrio ecológico, pues representan un eslabón intermedio en la cadena alimenticia, siendo depredadores de especies más pequeñas y presa de depredadores más grandes. En ninguno de los dos casos, el hombre es objetivo o presa. Si se tropieza con una serpiente, sea culebra o víbora, anticípese a posibles ataques, sea prudente y respetuoso con ella, no pierda la calma y, si es mordido, acuda pronto a un centro de atención médica.